INSTITUTO DOMINICANO DE GENEALOGÍA, INC.

Cápsulas Genealógicas

 

 

SUPLEMENTO CULTURAL DEL DIARIO Hoy

SÁBADO, 21 DE MARZO DE 2026

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ABÚA RODRÍGUEZ, LA ADOLESCENTE QUE SE OFRECIÓ A SAN JOSÉ

Preparado por Edwin Rafael Espinal Hernández

 

El 7 de mayo de 1842, la Falla Septentrional de la Hispaniola, que recorre todo el borde sur de la Cordillera Septentrional desde la península de Samaná hasta Cabo Haitiano, liberó la tensión acumulada por la fricción de la Placa Septentrional y la gran Placa del Atlántico Norte, produciendo un violento terremoto que destruyó Santiago y Cabo Haitiano.

David Dixon Porter, un viajero norteamericano que visitó el país en 1846, recordó los efectos del sismo en Santiago en su “Diario de una misión secreta a Santo Domingo”: “toda la ciudad, en un segundo, fue reducida a una masa de ruinas. Ni una casa quedó en pie, y todas las riquezas y todos los frutos adquiridos por años de trabajo, quedaron enterradas bajo las ruinas o tragados por la tierra que se abría. Mucha gente cayó víctima de la calamidad y fueron aplastados más de trescientos, (…) En aquel tiempo, Santiago tenía 700 casas (…) Cuatro mil personas quedaron sin hogar vencidas por el dolor de los parientes muertos y las propiedades destruidas[1].

El movimiento telúrico fue tan terrible que derribó los edificios que resistieron el terremoto de 1751, que había perdonado entonces cincuenta bohíos de tablas de palma cubiertos de yagua[2]; Santiago perdió así todo vestigio de su arquitectura colonial. Con las trepidaciones, en Licey y Canca, de acuerdo con Carlos Nouel, brotaron fuentes azufradas y se abrieron anchas grietas[3]; de su lado, Vetilio Alfau Durán dice que la iglesia parroquial mayor se vino abajo; en la cárcel murieron algunos presos y la techumbre de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen se desplomó al primer sacudimiento, pereciendo las niñas y adolescentes de una escuela que velaban en dicho templo. Sin embargo, una de esas jóvenes sobrevivió: Eduvigis Rodríguez, apodada Abúa, con 17 años entonces, fue sacada de una grieta en la que quedó aprisionada y a partir de entonces se ofreció a San José, de quien se convirtió en una fervorosa devota[4].

Nacida en 1825, fue hija de José del Carmen Rodríguez y Magdalena Corrales y tuvo por lo menos seis hermanos: María Mercedes, Martín, Ana Joaquina (Anita), fallecida en Santiago el 23 de diciembre de 1926 a la edad de 98 años; Candelaria, fallecida en Santiago el 25 de julio de 1888 a la edad de 60 años[5]; Asunción, fallecida en Santiago el 6 de junio de 1925 a la edad de 88 años, ya viuda de Francisco Monción[6], y María Ignacia, quien casó en Santiago el 10 de agosto de 1881 a los 38 años con Manuel de Jesús Mercado, entonces de 29 años, hijo natural de Juana Mercado[7], con quien tuvo dos hijas, María y Angélica (Ninina) Mercado Rodríguez[8]. De sus sobrinas, hijas de María Mercedes, Liberia Dolores Rodríguez casó en Santiago a los 21 años el 11 de abril de 1888 con José Ramón Echavarría, entonces de 25 años, hijo natural reconocido de Juan Echavarría y María Martínez[9], y Mercelinda Rodríguez casó en Santiago el 12 de febrero de 1908[10] con el general José Feliú, catalán, segundo director de la banda de música del batallón Yaque, comandante de armas de La Vega y masón[11], quien murió en Santiago apenas el 26 de abril siguiente a la edad de 70 años[12]. Fue nombrada directora de la escuela mixta de La Cuesta en 1910[13]. Murió en Santiago el 31 de julio de 1937[14].

Esquela mortuoria de Ana Joaquina Rodríguez viuda Jiménez

El más conocido de sus sobrinos sería el poeta y periodista José María Jiménez[15] (Santiago, 28 de julio de 1868-Santiago, 29 de octubre de 1942[16]), hijo de su hermana Anita y Manuel de Jesús Jiménez (Carabana). Apodado El Vate[17], sobresalió en 1915 al ganar con su poesía “Resurrección” el premio del concurso literario convocado en ocasión de las fiestas de Agua y Luz[18]. En el siglo anterior había publicado Pedir peras al olmo (1887) y La flor de Jericó: Poemas en dos cantos y un verso (1894), ambos editados en la tipografía de J.M. Vila Morel[19]. También fue autor de “Maldito amor[20] y “De la vieja lira” (1911), esta última obra en prosa y en verso[21]. Ejerció el magisterio entre 1880 y 1888[22]. Fue fundador y Primer Noble Grande de la Logia Unión Santiaguesa No. 8034 en 1909[23], presidente de la sociedad de artesanos “Club Central” en 1910[24], vicepresidente del Club Festivo[25] y secretario de la junta provincial del partido horacista en 1916[26] y secretario de la Policía Municipal en 1917[27].

José María Jiménez Rodríguez, sobrino de Abúa Rodríguez

Hijos de su matrimonio con Eleonora Yepes (Nonó), hija de Ezequiel Yepes y Loreta Silverio, fueron Tabaré, María, Francisca Aurora, Maura, Judit, Virginia Eduvigis y Ana Josefa Jiménez Yepes (Santiago, 26 de julio de 1889-Santiago, 23 de abril de 1972[28]), esta última educadora, directora en 1913 de la escuela de niñas No.8[29] y cuyo nombre lleva una escuela pública de Santiago. Bernardina Padilla Jiménez (Menana), hija de Francisca Aurora (Panchita), es la madre del arquitecto Julio Herrera y del médico, escritor e intelectual Jochy Herrera.

Al centro, José María Jiménez Rodríiguez y su esposa Eleonora Yepes Silverio junto a hijos nietos.

Detrás de la pareja, de izquierda a derecha, Ana Josefa, Maura, Tabaré, Judith y Francisca Aurora (Panchita) Jiménez Yepes.

Al frente, la niña Betsaida Santana Jiménez, hija de Maura; al centro, Bernardina Padilla Jiménez, hija de Francisca Aurora, y el niño Israel Jiménez, hijo también de José María Jiménez

En Puerto Plata, donde se desempeñó como oficial de la Guardia Republicana, secretario de la Gobernación provincial y Comisario de Policía, José María Jimٞénez procreó con Maricusa Mercedes al reconocido chef Mike Mercedes (6 de enero de 1936-29 de junio de 2010). También fue padre de Israel Jiménez.

Abúa fue directora de la escuela primaria de niñas San José ya lo era en 1902[30] y en ella fue profesora de la futura educadora Rosa Smester[31] y para 1915 ya acumulaba más de 30 años al frente de una escuela de doctrina cristiana[32]. Pocos años después del terremoto en el que casi pierde la vida casó con Jacobo Rodríguez, hijo de Vicente Rodríguez y María Mercedes Colón y fallecido en Dajabón a la edad de 80 años el 28 de noviembre de 1906[33]. Hermano del general Santiago Rodríguez, nació en Montecristi[34], donde presumimos que nacería también Abúa, siendo acaso su madre Magdalena Corrales descendiente de los esclavos de Juan José Corrales, residente en Montecristi y criador en El Valle para 1777[35].

Jacobo participó en las guerras de la Independencia y Restauración, llegando a alcanzar el grado de general de brigada. Firmó el Acta de Independencia del 14 de septiembre de 1863 y el 14 de octubre del mismo año fue designado secretario del general Gaspar Polanco[36].  Como alcalde mayor de Santiago participó en el golpe del 24 de febrero de 1863 y conmutada la pena de muerte por la de prisión perpetua en Ceuta, fue indultado después de haber partido a su destino desde Puerto Plata[37].

La pareja de Jacobo y Abúa procreó cinco hijos: Secundino (n. 1848), Rafael (n. 1854), Fidelia (n. 1859), José Manuel (n. 1860) y Magdalena Olimpia Rodríguez Rodríguez (n. 1865).

Eduvigis (Abúa) Rodríguez junto a sus hijos José Manuel, Secundino, Magdalena y Fidelia Rodríguez Rodríguez

De ellos:

  1. Secundino Rodríguez Rodríguez (Colorao) tenía 15 años cuando su padre fue condenado a cumplir prisión en Ceuta y se prestó a acompañarle para dar cuenta sobre él “si algo le ocurría[38]. Murió el 31 de agosto de 1935. Casado con Eugenia Dolores Martínez fue padre de Mercedes Dolores (n. 24 de agosto de 1883), Isabel Alicia (n. 24 de enero de 1885), María Felicia (n. 30 de marzo de 1886), Secundina (n. 9 de enero de 1888), casada en Santiago el 9 de febrero de 1918 con Manuel José Garris, hijo natural reconocido de Etanislao Garris y Carmen Iturbides, entonces de 29 años[39]; María del Carmen (a) Carmita (n. 2 de julio de 1889), Manuel Antonio (n. 25 de diciembre de 1891) y José de Jesús Rodríguez Martínez (n. 24 de marzo de 1893). De ellos, Secundina (Cunda) fue madre de Fidencio Garris Rodríguez (Santiago, 16 de noviembre de 1918-26 de noviembre de 1994), periodista, locutor, narrador deportivo, cofundador de la Asociación de Cronistas Deportivos de Santiago (ACDS), en 1937 y del Comité Permanente del Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano en 1967 y autor de las famosas frases mientras fue narrador de las Águilas Cibaeñas de “Santiago es Santiago” y “Las Águilas son las Águilas”[40].

  2. Rafael Rodríguez Rodríguez nació el 21 de septiembre de 1854. Fue oficial del Batallón Yaque[41]. Casó a los 29 años en Los Pretiles, Mao, el 13 de diciembre de 1883 con Juana de Dios Colón, entonces de 21 años, hija de Bernardo Colón y Petronila Aracena. Residía entonces en Montecristi[42].

  3. Fidelia Rodríguez Rodríguez murió en Santiago 14 de junio de 1947 a la edad de 88 años, siendo casada con Ramón Emilio Grullón[43]. Fue madre de Mercedes Lilia Ramona Rodríguez (Santiago, 31 de agosto de 1892[44]-Santo Domingo, 14 de febrero de 1977), procreada con Antonio Pichardo Pichardo y quien casó en Santiago el 31 de agosto de 1917 con Ramón Emilio Pons (Santiago, 1897-Santo Domingo, 3 de febrero de 1964), hijo del médico cubano Eusebio Pons Agreda y Emilia Ureña Estévez[45]. Fueron padres de José Emilio, Socorro Ilda (Santiago, 2 de mayo de 1918[46]), Luisa Argentina (Santiago, 25 de agosto de 1919[47]), Fabio Emilio de Jesús (Santiago, 20 de enero de 1924[48]), José Ignacio (a) Checho (Santiago, 31 de julio de 1925[49]-Santo Domingo, 17 de noviembre de 1998), Mercedes Lilia Milagros (Santiago, 9 de octubre de 1926[50]-27 de julio de 1935[51]) y Pablo Antonio Pons Rodríguez (a) Pablucho (1932-Dublin, Ohio, 17 de noviembre de 2016).

Descendientes de José Manuel Rodríguez Rodríguez y Guadalupe Yepes

  1. José Manuel Rodríguez Rodríguez, fallecido en Santiago el 2 de diciembre de 1908[52] a la edad de 48 años[53], fue esposo de Guadalupe Yepes (Lupe), hija de Ezequiel Yepes y Loreta Silverio, y fallecida el 23 de julio de 1934[54]. Fueron padres de Ana Rita, Mercedes (Sea), Carmela (Mela), María, Carlos, Dolores (Lolita), Lorenzo y Caridad Rodríguez Yepes (Nina). De ellos, Ana Rita (f. 9 de mayo de 1963[55]) fue esposa de Luis María Pichardo Arnaud (Luis Sastrico) (f. 16 de enero de 1949[56]) y madre de Luisa Alsacia (Ucha o Lucha) (n. 1921), José Rafael Lorenzo (Cheché) (n. 1923), Isabel Josefina (Fifa) (n. 1924) y Ana Dolores Altagracia Pichardo Rodríguez (n. 1927), única con descendencia en sus dos matrimonios con Ito Valencia, con quien procreó a Ana Teresa Socorro Valencia Pichardo (n. 1950), y Manuel Arturo de Jesús Antonio José Rafael Cabral Marrero, con quien procreó a Manuel Enrique José (n. 1961), Pedro Luis Arturo Lorenzo (n. 1963), Rafael Tomás de Jesús (n. 1964) y Juan Ernesto Antonio Cabral Pichardo (n. 1967). Entretanto, Mercedes (Sea) no dejó descendencia; Dolores, esposa de Ramón Emilio Mirabal (f. 28 de septiembre de 1959[57]), fue madre del doctor Rafael Mirabal Rodríguez, abogado y notario público de Santiago, primer secretario ejecutivo de la Asociación para el Desarrollo (APEDI) (1961-1970) y padre a su vez del músico Rafaelito Mirabal Montes de Oca, mientras que Caridad Antonia (f. 30 de noviembre de 1968[58]) casó en Santiago el 16 de diciembre de 1933 con Nathaniel  Arturo Eli McLeod, hijo de James Eli y Gertrudis McLeod, natural de la isla de Trinidad[59], y fue madre de siete hijos, entre ellos el tenor Henry Eli Rodríguez (Santiago, 9 de enero de 1938-Santo Domingo, 28 de febrero de 2021[60]) y la contralto Gertrudis Eli Rodríguez, fundadora en 1989 de la escuela de arte  “Hogar de la Armonía” donde se han formado notables músicos, como la violinista Aisha Syed y la cantante Janette Márquez y madre de los también músicos Catherine, Henry, Rosanna Carolina y Robin Disla Eli[61].

Ana Rita Rodríguez Yepes, su esposo Luis María Pichardo Arnaud (Luis Sastrico) y sus hijos Luisa Alsacia (Ucha o Lucha), José Rafael Lorenzo (Cheché), Isabel Josefina (Fifa) y Ana Dolores Altagracia Pichardo Rodríguez

El tenor Henry Eli Rodríguez, bisnieto de Abúa Rodríguez

Finalmente,

  1. Magdalena Olimpia Rodríguez Rodríguez nació en Santiago el 6 de junio de 1865 y fue bautizada el 17 de julio siguiente. Su padrino fue Pedro Antonio Pimentel[62], entonces presidente del gobierno restaurador[63]. Este compadrazgo, sin duda, estuvo fundado en la cercanía de su padre a los líderes de la guerra restauradora.  

Edificación original de la iglesia San José, donde se levanta la actual en la avenida Hermanas Mirabal de Santiago

En 1913, Abúa propuso al ayuntamiento levantar una ermita dedicada a San José[64], que valoró “la parte Oeste de la población, por el lugar denominado el Ensanchehoy Baracoa como el punto más apropiado su construcción[65]. Ese mismo año motivó su erección canónica por decreto de la Superior Curia[66] y la donación del cuadro de terreno donde se levantó, cedido por el ayuntamiento, el presbítero Manuel de Jesús González y Eliseo Espaillat Julia[67], quienes le ofrecieron su temprano concurso[68]. Canalizadora de variadas manifestaciones de solidaridad ciudadana pocas veces vistas en Santiago para el acopio de materiales y recursos económicos, gracias al concurso de numerosos ciudadanos y de la Sociedad San José[69] y la Hermandad San José[70] de la que fue presidente, la primera piedra de su ansiado templo se colocó el 27 de febrero de 1915 en la avenida 30 de Marzo (hoy Hermanas Mirabal), entre las calles Patria (hoy Anselmo Copello) y Pimentel[71]. De líneas neogóticas y con una torre, fue diseñado en concreto[72] por el ingeniero municipal Narciso Bou[73] y su construcción se inició el 30 de septiembre del mismo año[74] bajo la dirección del maestro de obras José Casanova[75]. Fue bendecido en 1921[76] y erigido nuevamente en sede parroquial el 15 de agosto de 1926 mediante decreto de monseñor Adolfo Alejandro Nouel, arzobispo de Santo Domingo, el cual fue complementado por un nuevo decreto del 20 de octubre siguiente, en virtud del cual fueron definidos los límites de su parroquia. 

Edificio original de la iglesia San José ya concluido

Edificio actual de la iglesia San José en la avenida Hermanas Mirabal en el sector de Baracoa en Santiago. Foto: Petra Peralta, 2021

En 1924, por su consagración a la regeneración moral de más de cinco mil educandos de todas las clases sociales durante más de 60 años, la señorita Ercilia Pepín organizó una apoteosis en honor de Abúa en el parque Duarte y la condecoró con una medalla conmemorativa en oro tallada por el maestro José Casimiro Tavárez (Machimbo)[77]

Esquela mortuoria de Abúa Rodríguez distribuida por la Sociedad Josefina

Sobrepasada la centuria de su nacimiento, Abúa Rodríguez murió en Santiago el 1 de julio de 1926[78] y fue enterrada en la misma iglesia que con tanto empeño logró levantar. Y no podía ser en otro lugar, pues en San José puso todas sus intenciones y deseos y de él recibió su paternal auxilio, mostrándole perpetuo agradecimiento y homenaje.

Lápida de la tumba de Eduvigis Rodríguez en la iglesia San José de Santiago.

Su texto dice: "La Sociedad Josefina a su presidenta honoraria Euduvigis R. Vda. Rodríguez 1825-1926 D.E.P."

Descendientes de Abúa Rodríguez junto a su tumba en la iglesia San José el 19 de marzo de 2026, Día de San José.

En la misa celebrada en conmemoración del centenario de su erección canónica por el arzobispo de la Arquidiócesis de Santiago, monseñor Héctor Rafael Rodríguez Rodríguez. 

De izquierda a derecha, Catherine Disla Eli, tataranieta; Jorge Eli Rodríguez, bisnieto; Rafael Mirabal Montes de Oca, tataranieto, y Julio Herrera Padilla, sobrino tataranieto

*Agradezco a Juan Espósito Rodríguez su soporte en la localización de actas de bautismo, matrimonio y defunción citadas en esta cápsula y a Andrés Acevedo por los aportes de referencias periodísticas.


Notas Bibliográficas:

[1] Porter, David Dixon: Diario de una misión secreta a Santo Domingo (1846), Sociedad Dominicana de Bibliófilos,  Editora de Santo Domingo,  Santo Domingo, 1978, p. 207 y 304.

[2] Amantes de la Luz (en lo adelante, AL), El Eco del Pueblo (en lo adelante, ECP), 18 junio 1882, Márquez, J.R. Terremoto en la isla de Haití, o sucesos memorables del día 7 de mayo de 1842.

[3] Alfau Durán, Vetilio: Vetilio Alfau Durán en Clío - Anotaciones, Gobierno dominicano, Santo Domingo, 1994, p.334.

[4] Franco Fondeur, Román: El pavoroso terremoto del 7 de mayo de 1842, Minicosas, La Información, 13 de marzo de 1987.

[5] L.4 Def., f.313, a.____, Oficialía del Estado Civil de la Primera Circunscripción del municipio de Santiago.

[6] L.24 Def., f.165, a._____, Oficialía del Estado Civil de la Primera Circunscripción del municipio de Santiago.

[7] L.8 Mat., f.58-59, a.501, Oficialía del Estado Civil de la Primera Circunscripción del municipio de Santiago. 

[8] Dato de Mariajose Álvarez Gautier, 15 de marzo de 2026.

[9] L.9, Mat., f.57-58, acta 2-24, Oficialía del Estado Civil de la Primera Circunscripción del municipio de Santiago.

[10] Archivo Histórico de Santiago (en lo adelante, AHS), El Diario (en lo adelante, ED), 15 de febrero de 1908.

[11] AHS, ED, 27 de abril de 1908. Con motivo de su muerte, la bandera nacional ondeó a media asta en la gobernación y la fortaleza San Luis. La Logia Nuevo Mundo No.5 celebró funerales en su memoria (AHS, ED, 15 y 16 de mayo de 1908).

[12] L. 15 Def., f. 229-230, a.92, Oficialía del Estado Civil de la Primera Circunscripción del municipio de Santiago.

[13] AHS, ED, 5de  abril de 1910.

[14] AHS, LI, 2 de agosto de 1937.

[15] AHS, ED, 4 de octubre de 1909. Algunas de sus composiciones fueron Perfiles (AHS, Boletín Municipal (en lo adelante, BM) 414, 10 de febrero de 1904, a.s.31 de octubre de 1903), En el día de la patria (AHS, ED, 3 de marzo de 1909, que recitó en el brindis oficial con motivo del 27 de febrero de 1909 en el Palacio Consistorial (AHS, ED, 2 de marzo de 1909); Impresiones y recuerdos (sobre Samaná) (AHS, ED, 28 de julio de 1909) y Hosanna! (AHS, ED, 17 de julio de 1913). En 1909 tenía inédita una novela de costumbres (AHS, ED, 25 de agosto de 1909).

[16] Acevedo, Andrés: José María Jiménez Rodríguez: una vida consagrada al periodismo y a la literatura, 10 Noticias, 17 de marzo de 2026.  Disponible en José María Jiménez Rodríguez: una vida consagrada al periodismo y a la literatura | 10Noticias.com.do

[17] Batista, Pedro R.: Santiago a principios de siglo, Editora Panamericana, Santo Domingo, 1976, p.142.

[18] AHS, ED, 15 de diciembre de 1915,

[19] Inoa, Orlando: “La sociedad dominicana a fines del siglo XIX” en Historia de la República Dominicana, Consejo Superior de Investigaciones científicas - Academia Dominicana de la Historia - Ediciones Doce Calles, 2010, p.280.

[20] ---------- Censo de población y datos históricos y estadísticos de Santiago, Tipografía La Información, Santiago, 1917, p.88.

[21] AHS, ED, 15 de marzo de 1911. Ver, además, AHS, BM 665, 26 de abril de 1911, a.s.17 de marzo de 1911, y AHS, ED, 14 de marzo de 1911.

[22] AHS, BM 901, 17 de agosto de 1916, a.s.29 de febrero de 1916.

[23] AHS, ED, 21 de enero de 1909.

[24] AHS, ED, 23 de junio de 1910.

[25] AHS, ED y La Información (LI), 15 de marzo de 1916. 

[26] AHS, ED, 31 de julio de 1916.

[27] AHS, ED, 15 de marzo de 1917.

[28] Acevedo, Andrés: Ana Josefa Jiménez Yepes: una abnegada maestra y escritora santiaguera, 26 de julio de 2025. Disponible en su muro de Facebook.

[29] AHS, ED, 29 de noviembre de 1913.

[30] AHS, BM 380, 21 de marzo de 1902.

[31] Franco, José Ulises: Caleidoscopio santiagués, Imprenta Comery, Santo Domingo, 1965, p.103.

[32] AHS, BM 865, 29 de septiembre de 1915, a.s.13 de agosto de 1915.

[33] L.2 Def., f.152, a.30, Oficialía del Estado Civil del municipio de Dajabón.

[34] Rodríguez Demorizi, Emilio: Próceres de la Restauración, Academia Dominicana de la Historia, Santo Domingo, 1963, p.288.

[35] Julián, Amadeo: El contrabando de esclavos en Santo Domingo y la fuga de esclavos de la colonia francesa a la colonia española de Santo Domingo, Archivo General de la Nación, Santo Domingo, 2022, p.194.

[36] Rodríguez Demorizi, idem, p.288.

[37] Chaljub Mejía, Rafael: Diccionario biográfico de los restauradores de la República, Banreservas, Santo Domingo, 2007, p.264-265.

[38] Rodríguez Demorizi, op. cit., p.299.

[39] L.7 Mat., f.______, a.249, Catedral de Santiago.

[41] Báez B. Damián: Efemérides nacionales, Listín Diario, 21 de septiembre de 1932. 

[42] L. 2 Mat., f.208, a.24, Oficialía del Estado Civil del municipio de Mao.

[43] L.54 Def., f.260, a.560, Oficialía del Estado Civil de la Primera Circunscripción del municipio de Santiago.

[44] L.13 Baut., f.108, a.421, Catedral de Santiago.

[45] L.7 Mat., f.69, a.135, Catedral de Santiago.

[46] L.30 Baut., f.25, a.97, Catedral de Santiago.

[47] L.31 Baut., f.187, a.756, Catedral de Santiago.

[48] L.33 Baut., f.458, a.1786, Catedral de Santiago.

[49] L.35 Baut., f.490, a.1964, Catedral de Santiago.

[50] L.36 Baut., f.144, a.579, Catedral de Santiago.

[51] L.5 Def. f.150, a.265, Catedral de Santiago.

[52] AHS, El Noticiero (en lo adelante, EN), 7 de diciembre de 1908.

[53] L.16 Def., f.____, a.285, Oficialía del Estado Civil de la Primera Circunscripción del municipio de Santiago.

[54] Lápida en su tumba en la calle central del cementerio municipal de la calle 30 de Marzo de Santiago.

[55] Lápida en su tumba en la calle central del cementerio municipal de la calle 30 de Marzo de Santiago.

[56] Lápida en su tumba en la calle central del cementerio municipal de la calle 30 de Marzo de Santiago.

[57] Lápida en su tumba en la calle central del cementerio municipal de la calle 30 de Marzo de Santiago.

[58] Lápida en su tumba en la calle central del cementerio municipal de la calle 30 de Marzo de Santiago.

[59] L.9 Mat., f.135, a.270, Catedral de Santiago.

[60] ------------- La COVID-19 le quitó la vida al tenor Henry Ely, Diario Libre, 28 febrero 2021. Disponible en La COVID-19 le quitó la vida al tenor Henry Ely - Diario Libre

[62] L.1 Baut., f.289, a.628, Catedral de Santiago.

[63] Rodríguez Demorizi, op. cit., p.253.

[64] AHS, ED, 11 de enero de 1913.

[65] AHS, BM 739, 20 de febrero de 1913, a.s.10 de enero de 1913.

[66] AHS, BM 747, 24 de abril de 1913, a.s.1 de abril de 1913.

[67] La extensión del terreno prevista en el decreto de erección era de seis tareas, pero el escogido tenía un tamaño menor a este (AHS, ED, 5 de abril de 1913). Por esa razón fue suspendido el acto previsto para el 6 de abril de 1913 para la colocación de su primera piedra (AHS, ED, 31 de marzo de 1913), ya que el decreto no se podía reformar (AHS, BM 751, 24 de mayo de 1913, a.s.2 de mayo de 1913).  Sus medidas sumaban 2,500 metros cuadrados (50 por 50 varas) y dentro del terreno el presbítero Manuel de Jesús González y Eliseo Espaillat donaron sendos solares (AHS, BM 740, 7 de marzo de 1913, a.s.17 de enero de 1913). Espaillat donó específicamente 500 metros; el resto ofreció venderlo o arrendarlo al ayuntamiento. (AHS, BM 747, 24 de abril de 1913, a.s.1 de abril de 1913). Mientras el ayuntamiento decidía si compraba, arrendaba o permutaba la porción restante, requirió a Eliseo Espaillat poner en posesión al presbítero González de los 1,750 metros cuadrados que faltaban para los 2,500 que se necesitaban para la ermita (AHS, BM 762, 15 de agosto de 1913, a.s.29 de julio de 1913.  Ver, además, AHS, BM 773, 31 de diciembre de 1913, a.s.19 de diciembre de 1913). Ya en enero de 1913 se había convenido comprar el terreno faltante cuando se construyera la iglesia (AHS, BM 741, 14 de marzo de 1913, a.s.21 de enero de 1913). La donación del terreno se acordó otorgarla mediante “escritura notarial”, por exigirlo el decreto eclesiástico de erección, que también fijaba como condición que la obra estuviese comenzada “de esta fecha en dos años y terminada en diez contando también desde esta fecha” (AHS, BM 759, 22 de julio de 1913, a.s.1 de julio de 1913). El presbítero González quedó “encargado de percibir las escrituras Notariales del terreno en que se va a edificar el edificio, de manos de los donantes” (AHS, BM 747, 24 de abril de 1913, a.s.1 de abril de 1913).

[68] AHS, ED, 23 de enero de 1913.

[69] Esta sociedad era presidida por Daniel Felipe (AHS, ED, 8 de octubre de 1915).

[70] La Hermandad San José tenía la siguiente directiva: Eduvigis Vda. Rodríguez, presidente honoraria; Clara D. Espaillat, presidente; Judith Rodríguez, vicepresidente; Ana Rosa S. de Espaillat, tesorera; Argentina Rodríguez, secretaria. Había también un crecido número de vocales (AHS, ED, 8 de noviembre de 1915).

[71] AHS, ED, 24 y 26 de febrero de 1915. En el lugar donde se levantó la ermita había un tejar de Silvestre Franco (Jiménez, Nicanor: Santiago de los Caballeros - Apuntes inéditos de Nicanor Jiménez, Ayuntamiento del municipio de Santiago - Archivo Histórico de Santiago, Santo Domingo, 2008, p.178), cuyo terreno fue adjudicado en un proceso verbal de licitación a Felicia Julia Vda. Espaillat en 1903 (ANSR, PN: JD, a.n.10, 4 de febrero de 1903). La propiedad en la que se encontraba tenía aproximadamente 25 tareas y había sido apropiada al ayuntamiento en 1894 (ANSR, PN: JD, a.n.8, 19 de enero de 1903).

[72] AHS, ED, 30 de agosto de 1915. Originalmente se pensó hacerlo en madera.

[73] AHS, ED, 28 de septiembre de 1915. Ver, además, AHS, BM 789, 18 de abril de 1914, a.s.20 de marzo de 1914.

[74] AHS, ED, 1 de octubre de 1915.

[75] AHS, ED, 1 de octubre de 1915.

[76] AHS, BM 1064, 19 de mayo de 1921, a.s.18 de marzo de 1921.

[77] Listín Diario, 27 de noviembre de 1924.

[78] Mirabal, Antonio: Un siglo de vida útil que se derrumba, (AHS, ED, 2 de julio de 1926).

 

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