INSTITUTO DOMINICANO DE GENEALOGÍA, INC.

Cápsulas Genealógicas

en

SECCIÓN SABATINA DEL DIARIO HOY

SÁBADO, 27 DE NOVIEMBRE DEL 2004 

|<< INICIO<< AUTOR< ANTERIORCALENDARIOPOSTERIOR >AUTOR >>INDICE >>|

 

LA PROLONGADA CERRAZÓN DE UN COLECTIVO SOCIAL EN ÉPOCA DE LA COLONIA

Preparado por Constancio José Cassá Bernaldo de Quirós

 

Las personas ubicadas en posiciones administrativas en la ciudad de Santo Domingo durante el siglo XIX, canarios en su gran mayoría, fueron las que dejaron líneas de descendencia más visibles en la población blanca.

Se aclara, a partir de ahí, lo reducido de la población blanca, fenómeno que alcanzó su máxima expresión en la segunda mitad del siglo XVII, cuando en muchas villas habían desaparecido las personas conceptualizadas como tal.

En una medida considerable, sus integrantes estaban unidos por lazos de parentesco, aun fuesen lejanos. Este rasgo endogámico revela un sentido de clase: los miembros de ese reducido sector tendían a contraer matrimonio entre sí, a no mezclarse con otros sectores.

La focalización de figuras connotadas, como Ruy Fernández de Fuenmayor, nos ayuda a visualizar ese comportamiento, quien junto a su esposa Leonor de Berrio y sus relacionados, aparece en tres ocasiones en el árbol genealógico de la familia Cassá. Eso significa que algunos de sus descendientes contrajeron matrimonio. Por una parte, su hija Felipa Margarita se casó con Rodrigo IV de Bastidas, dos de cuyos biznietos a su vez se casaron: se trata de Gonzalo IV Fernández de Oviedo y Ana de Bastidas, quienes tuvieron entre sus hijos a Ana Teresa Fernández de Oviedo de Bastidas.

Por si fuera poco, el otro hijo de Ruy Fernández de Fuenmayor, Ruy II, también forma parte del referido árbol genealógico, ya que su hija María Fernández de Fuenmayor contrajo matrimonio con Juan de Mieses Ponce de León, siendo bisabuelos de María Antonia de Mieses Ponce de León, quien además era nieta de la también mencionada Ana Teresa Fernández de Oviedo. Con esa relación se observa que las líneas familiares originadas a mediados del siglo XVI volvieron a entrecruzarse en la segunda mitad del siglo XVIII. Esto indica que, aunque el sector oligárquico formado en los inicios del siglo XVI sufriese debilitamientos ulteriores en el aspecto económico, tendió a mantenerse como un grupo relativamente cerrado.

Otra expresión de lo anterior es que hay veintiuna personas que aparecen dos veces en el árbol genealógico. La mayoría de ellas se relacionan a alguno de los descendientes de Hernando de Hoyos, la primera Inés de Ledesma, Rodrigo de Bastidas y Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés.

De una u otra manera, pues, sobre todo a partir del siglo XVII, era elevada la proporción de personas con relaciones de parentesco, aun remotas, que contraían matrimonio. Ello era expresión de la pequeñez del grupo social, no ajena a la precariedad económica en que se desenvolvía la vida colonial.

Al mismo tiempo, tal práctica endogámica estaba reforzada por un sentido grupal que se asentaba en el supuesto de la condición superior que proporcionaba la antigüedad en la isla. Los criollos desarrollaron un sentido aristocrático relativo a la importancia de sus antepasados, remontándose, regularmente, a los anales iniciales de la conquista. Era, por ello, importante mantener lo que entonces se denominaba “perpetuidad” de los apellidos. Esta práctica se relacionaba a la condición social, ya que podía haber bienes vinculados a apellidos, e incluso funciones públicas. Pero lo sustantivo era que la pertenencia a determinado círculo familiar aseguraba una posición social, una dignidad que iba más allá de lo económico en la escala de valores de la época.

Este comportamiento social de cerrazón también se pudo apreciar en otras ciudades importantes de la isla, como Santiago y La Vega, en donde las líneas de descendencia quedaron menos visibles, aun en personas connotadas.


Fuentes Bibliográficas: 

Cassá, Roberto: Cuantificaciones sociodemográficas de la ciudad de Santo Domingo en el siglo XVI, en comisión municipal para la conmemoración del V Centenario de la fundación de la ciudad de Santo Domingo, Sobre la historia de la fundación de Santo Domingo, Santo Domingo, 1996

Cassá, Roberto: Historia social y económica de la República Dominicana, Santo Domingo, 1979-1980, 2 tomos

Cruz Valdovinas et al, José Manuel: La platería de la Catedral de Santo Domingo, Primada de América, Santo Domingo, 1993

Deive, Carlos Esteban: La mala vida, Santo Domingo, 1988

Gutiérrez Escudero, Antonio: Población y economía en Santo Domingo, Sevilla, 1985

García, José Gabriel: Compendio de la historia de Santo Domingo, Santo Domingo, 1968, 4 tomos

Larrazábal Blanco, Carlos: Familias Dominicanas, Academia Dominicana de la Historia, Santo Domingo, Editora del Caribe, 1967-1980, 9 volúmenes

Lugo, Américo: Historia de Santo Domingo, Ciudad Trujillo, 1952

Moreau de Saint Mery, M. R. L.: Descripción de la parte española de Santo Domingo, Ciudad Trujillo, 1944

Nolasco, Flérida de: Días de la colonia, Ciudad Trujillo, 1952

Pérez Cabral, Pedro A.: La comunidad mulata, Caracas, 1976

Rodríguez Demorizi, Emilio: Familias hispanoamericanas, Ciudad Trujillo, 1959

Silié, Rubén: Economía, esclavitud y población, Santo Domingo, 1976

Utrera, Fray Cipriano de: Historia militar de Santo Domingo (Documentos y noticias), Ciudad Trujillo, 1950-1952, 3 volúmenes

Utrera, Fray Cipriano de: Noticias históricas de Santo Domingo, Santo Domingo, Editora Taller, 1978-1983, 6 tomos

Utrera, Fray Cipriano de: Santo Domingo: Dilucidaciones Históricas, Tomos I-II, Santo Domingo,1995

|<< INICIO<< AUTOR< ANTERIORCALENDARIOPOSTERIOR >AUTOR >>INDICE >>|