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Cápsulas Genealógicas

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SECCIÓN SABATINA DEL DIARIO HOY

SÁBADO, 19 DE NOVIEMBRE DEL 2005 

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EL MAYORAZGO DÁVILA

Preparado por Constancio José Cassá Bernaldo de Quirós

 

El mayorazgo de los Dávila fue fundado en 1554 por Francisco Dávila, uno de los más ricos encomenderos y luego propietario de tierras dedicadas a la ganadería, quien tuvo destacada relevancia en la colonia de Santo Domingo. Una buena parte de dichas tierras se encontraba en el Este del país, siendo la población de Hato Mayor una consecuencia de la prolongada existencia del mayorazgo.

Francisco Dávila construyó su residencia en la calle Las Damas, frente al Convento de los Jesuitas, hoy Panteón Nacional, la que correspondió a una de las mejores edificaciones de la época y a la que, posteriormente, hizo edificar contiguo a ella a fines del siglo XVI su capilla particular, conocida como de los Dávila o de los Remedios.

Al no contraer matrimonio, Francisco Dávila decidió testar el mayorazgo a favor de su sobrino Gaspar Dávila, desheredando así a sus hijos naturales; sin embargo, Gaspar Dávila perdió los derechos sobre el mayorazgo al ser condenado a destierro por encontrársele culpable del envenenamiento del oidor Escobar, con la finalidad de casarse con su viuda. A causa de ello, el mayorazgo pasó a manos de Juan Daza Dávila, otro de los sobrinos de Francisco Dávila, quien a su vez era biznieto del contador Alonso Dávila (uno de los caballeros acompañantes del virrey Diego Colón) y de Elvira Guillén, primera con ese nombre en la familia y miembro también de la corte de la virreina María de Toledo.

Juan Daza Dávila, por su parte, contrajo matrimonio con Elvira Guillén, segunda en la familia con ese nombre, con quien procreó a Juan Daza Dávila Guillén, heredero del mayorazgo Dávila. Por otro lado, Daza Dávila era bisabuelo de Ana de Bastidas, quien llegó a ser titular del mayorazgo Dávila y quien, al contraer matrimonio con Gonzalo IV Fernández de Oviedo, tuvo que renunciar al mayorazgo para asumir el de los Bastidas.

Los vínculos con otras familias de alcurnia establecidas en la colonia de Santo Domingo comenzaron desde entonces: un segundo hijo de Juan Daza, Luis Dávila Guillén, contrajo matrimonio con María Colón de Toledo, nieta de los virreyes Diego Colón y María de Toledo; uno de los hijos del matrimonio Dávila-Colón de Toledo, Luis Dávila Colón, fue uno de los personajes más influyentes de la colonia a fines del siglo XVI, como uno de los postreros representantes en la isla de la familia Colón.

A medida que las familias con mayorazgo reclamaban la élite social de la colonia, sobrevino, como expresión final de la tendencia endogámica de ese sector, una concentración de los mayorazgos. Tal práctica comenzó a producirse en el siglo XVII y culminó a través de la convergencia de varios mayorazgos en Antonio Coca y Landeche, quien fue teniente coronel y alcalde ordinario de Santo Domingo.

Entre los bienes que formaban parte del mayorazgo se encontraban, además de decenas de hatos de ganado vacuno y haciendas en San Juan de la Maguana, en los alrededores de la ciudad de Santo Domingo, en la Concepción de La Vega, en Puerto Plata y en el Este de la isla, en los terrenos del pueblo de Hato Mayor del Rey, la hacienda La Pringamosa, los terrenos comprendidos entre la margen oriental del río Higuamo y la piedra Rodada o La Rodá, el valle de Hicagua, un ingenio y doscientos cincuenta negros, todos herrados en la cara con su nombre.

Con el correr de los años, el mayorazgo devino en manos de Domingo de la Rocha Angulo y su esposa María Manuela de Coca y Figueroa, quienes a su vez dejaron el mayorazgo a su hija María Mercedes Severina de la Rocha y de Coca, la que casó con el cónsul norteamericano Jonathan Elliot y no dejó descendencia.

La venta de los terrenos del mayorazgo fue iniciada por la última heredera a finales del siglo XIX, con la excepción de La Pringamosa, que años más tarde fue vendida a Bartolo Caldentey, de cuyas manos pasó a Antonio Casasnovas, cuyos herederos todavía la poseen.


Fuentes Bibliográficas: 

Alemar, Luis: La ciudad de Santo Domingo, Santo Domingo, 1980

Contín Alfau, Melchor: El Hato Mayor del Rey, Santo Domingo, 1991

Deive, Carlos Esteban: La mala vida, Santo Domingo, 1988

Larrazábal Blanco, Carlos: Familias Dominicanas, Academia Dominicana de la Historia, Santo Domingo, Editora del Caribe, 1967-1980, 9 volúmenes

Lugo, Américo: Historia de Santo Domingo, Ciudad Trujillo, 1952

Moreau de Saint Mery, M. R. L.: Descripción de la parte española de Santo Domingo, Ciudad Trujillo, 1944

Nolasco, Flérida de: Días de la colonia, Ciudad Trujillo, 1952

Pérez Cabral, Pedro A.: La comunidad mulata, Caracas, 1976

Rodríguez Demorizi, Emilio: Familias hispanoamericanas, Ciudad Trujillo, 1959

Silié, Rubén: Economía, esclavitud y población, Santo Domingo, 1976

Utrera, Fray Cipriano de: Santo Domingo: Dilucidaciones Históricas, Tomos I-II, Santo Domingo,1995

 

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