INSTITUTO DOMINICANO DE GENEALOGÍA, INC.

Cápsulas Genealógicas

 

SUPLEMENTO CULTURAL DEL DIARIO Hoy

SÁBADO, 21 DE JUNIO DE 2025

|<< INICIO<< AUTOR< ANTERIORCALENDARIOPOSTERIOR >AUTOR >>INDICE >>|

 

Los Añil: de China a San Francisco de Macorís

Preparado por Duleidys Rodríguez Castro

 

Tarjeta postal enviada a José Añíl en 1914 por su hija María Caridad. Colección Duleidys Rodríguez

A mediados del siglo XIX, tras haber finalizado la trata de esclavos en el Atlántico, Cuba buscaba nuevas fuentes de mano de obra. Es así como arribaron a La Habana 142.000 chinos, contratados como trabajadores, los que fueron sometidos a jornadas extensivas entre 1847 y 1874. Algunos se quedaron de forma permanente y otros salieron en búsqueda de mejores condiciones.

 

Mang Yin, nacido aproximadamente hacia 1840, llegó al país desde Cuba con el nombre castellano de José Añíl. Se instaló en la sección La Paja, San Francisco de Macorís, donde se dedicó a la siembra de tabaco. Desde allí se trasladó a la sección macorisana de La Joya, donde casó con Bibiana Paulino, con quien procreó a Víctor Bienvenido (n. 1875), Manuel de Jesús (n. 11 de enero de 1876), José del Carmen (n. 1878), Juan Ramón (n. 29 de agosto de 1881-24 de octubre de 1927), Ceferina Rafaela (n. 11 de febrero de 1884), Juana (n. 26 de diciembre de 1886), Francisco Martín (n. 1887) y María Dionisia Añil Paulino (n.1896). Con la señora Maximiliana Álvarez procreó a Antigua Añil Álvarez de Burgos (n. 1893).

 

Parque Central en San Francisco de Macoris, 1922

Sus hijos permanecieron en San Francisco de Macorís, donde se unieron en matrimonio y se destacaron en el comercio, la política, el servicio militar y la educación 

  • Víctor Bienvenido Añíl Paulino, maestro, casó con Vitalina Then, con quien procreó a Modesta (n. 1902), Néstor (n. 1903), Laura Eugenia (n. 1911) Ramón Augusto (n. 1914), Luis Armando (n. 1916), Francisco Antonio (n. 1918) y Ana Antonia Añíl Then (n. 1938). La historia oral familiar nombra también a José Ramón, Manuel, Teresa, Bienvenido, Adolfo y María Gabriela Añíl Then.

  • Manuel de Jesús Añíl Paulino, famoso por su genio matemático, dirigió la casa comercial Manuel de Jesús Añíl y Compañía. Casó el 23 de diciembre de 1908 con Asunción Vargas y fue padre de César Benedicto (n. 1909), Juan Bautista (n. 1911), Esperanza Bibiana (n. 1913), Pura (n. 1900), Manuel de Jesús, Luis Augusto (n. 1919), Luz Amantina (n. 9 de agosto de 1914), Altagracia y Fernando Manuel Asunción Añíl Vargas (n. 1916).

  • José del Carmen Añíl Paulino, fue un próspero comerciante que llegó a ser gobernador provincial durante el gobierno de Juan Bautista Vicini Burgos. Le distinguía la cojera que le produjo en 1913 una bala, cuando en compañía de Alfredo Victoria y otros generales se disponían a rescatar la fortaleza de su ciudad natal en uno de los alzamientos armados de la época. Casó el 22 de enero en 1911 con María Altagracia Bonó Araujo. Procrearon a Carmen Casimira Añíl Bonó, quien casó con Virgilio de Peña y fue madre de María Altagracia Francisca del Carmen de Peña Añíl (n. 1935).

  • Juan Ramón Añíl Paulino, diputado jimenista, casó en San Francisco de Macorís el 13 de febrero de 1911 con Olimpia Rosario Estrada Pichardo (San Francisco de Macorís, 20 febrero 1880-7 septiembre 1966), hija de Julián Estrada García y África Pichardo Román; no dejaron descendencia.

  • Juana Añíl Paulino, murió a la edad de 30 años soltera y sin descendencia.

  • Francisco Martín Añíl Paulino, casó en 1929 con María Caridad Castellanos.

  • María Dionisia Añíl Paulino, se dedicó a la medicina. Casó con César Oguis Negrete Feliú y fueron padres de Enma Bibiana  (casada con una persona apellido Herrera) (n. 1917), Salvador (n. 1923), Luis José Blas, Olga María, Nelly Norma (n. 1930), Berenice Fortuna y Augusto Negrete Añil (n. 1933).

Calle San Francisco esquina calle Santa Ana en San Francisco de Macorís, Al fondo la Fortaleza, cerca de 1935

Según los datos manejados por Nieves Roger en Cuba, “los trabajadores chinos recibían un trato similar al de los africanos esclavizados, pero su presencia alteraba la jerarquía racial existente debido al color blanco de su piel”[1]. En San Francisco de Macorís, el cantonés José Añíl se liberó de ese estigma y encontró un lugar propicio para establecerse, hacer familia y dedicarse al comercio.

 

|<< INICIO<< AUTOR< ANTERIORCALENDARIOPOSTERIOR >AUTOR >>INDICE >>|