INSTITUTO DOMINICANO DE GENEALOGÍA, INC.

Cápsulas Genealógicas

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SECCIÓN SABATINA DEL DIARIO HOY

SÁBADO, 11 DE FEBRERO DEL 2006

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METODOLOGÍA PARA UNA INVESTIGACIÓN GENEALÓGICA (1 de 4)

Preparado por Víctor José Arthur Nouel

 

Plantemiento, Alcance y Desarrollo del Tema

Para la realización de cualquier trabajo de investigación se requiere de la utilización de un método científico adecuado y con la aplicación del mismo, obtener la mayor cantidad posible de información sobre el tema que se estudia. Los datos así obtenidos se registran, se verifican, se analizan, se organizan y como culminación de ese ejercicio, los resultados deben ser debidamente difundidos, publicándolos en un marco conveniente, para que puedan ser conocidos y aplicados, si corresponde, en otras disciplinas a las que puedan ser útiles.

Sugerimos la siguiente metodología para la realización de cualquier trabajo de investigación de índole genealógico. Esta metodología está compuesta de ocho pasos que son:

1.      Elección de la persona central y del motivo principal por el cual se realice la investigación;

2.      Elaboración de un censo familiar y recolección de toda la información posible;

3.      Registro de la información obtenida, por cada miembro de la familia;

4.      Verificación de los datos obtenidos, en otras fuentes disponibles;

5.      Análisis e interpretación de la información obtenida;

6.      Selección del Sistema de almacenamiento de datos;

7.      Divulgación de la investigación genealógica; y,

8.      Marco de alcance de la divulgación.

1.- Elección de la Persona y la Motivación.

La persona en torno a la cual se realice la investigación podría elegirse: por ser la primera o formar parte del primer grupo familiar en emigrar; por ser tronco de una familia; por la relevancia de su vida pública o del ejercicio de su profesión.

La motivación para la realización de la investigación podría ser: para la comprobación de parentescos que consignen el derecho sobre apellidos, títulos y herencias; para la obtención estadística de características hereditarias y otros indicadores científicos, o por motivaciones religiosas, como es el caso de los miembros de “La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”, que creen en el bautismo después de la muerte.

Antiguamente, también se realizaban investigaciones genealógicas para dar testimonio de limpieza de sangre;  para dar fe de que se descendía de familias que “han sido habidos, tenidos, y reputados por personas blancas, puras; libres de toda mala raza, de moros, judíos, herejes, negros, mulatos; ni recién convertidos, procedentes de cristianos viejos y honrados”. La limpieza de sangre era un requisito indispensable en la época del coloniaje español, para la obtención de cargos en la administración pública, según las reales leyes de la Corona de España.

2.- Ejecución del Censo y Recolección de Información.

El censo familiar puede realizarse: mediante el empadronamiento de todos los descendientes directos de la figura principal, y mediante entrevistas a los miembros de la familia que puedan aportar la mayor cantidad de datos sobre el origen, la historia, la conformación y la extensión familiar.

Los parientes de mayor edad que gozan de buena memoria son las mejores fuentes orales para obtener información sobre la tradición familiar. Deberán dejarse por escrito todos los datos que puedan recogerse y más adelante, al revisar el material obtenido, podrá seleccionarse la información que finalmente se utilizará.

En la ejecución de este paso es de gran ayuda, además de tomar por escrito todas las anotaciones posibles, acompañarse de una grabadora de audio o cámara de video, para almacenar las entrevistas que se produzcan con personas, familiares o no, conocedoras del personaje motivo de la Investigación. Este material audio-visual suele ser de gran utilidad para las disertaciones sobre investigaciones genealógicas.

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