INSTITUTO DOMINICANO DE GENEALOGÍA, INC.

Cápsulas Genealógicas

 

SECCIÓN SABATINA DEL DIARIO Hoy

SÁBADO, 29 DE NOVIEMBRE DEL 2014

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LOS SALETA,  DE ARENYS A SANTIAGO (2 de 2)

Preparado por Joan Manuel Ferrer Rodríguez

 

Entretanto, el bracero Francisco Saleta, tronco de la rama que nos planteamos examinar, casó con Theresa Fita, hija del sastre Joan Fita y de una mujer de nombre Theresa, de apellido desconocido. Para corroborarlo, contamos con sendas actas de matrimonio: una inserta en el tercer libro de desposorios (1709-1749) fol. 54 vo, que confirma que dicha pareja casó el 20 de enero de 1726, y la otra, anotada en el volumen cuarto (1749-1767) fol. 41 vo del ramo correspondiente, que certifica que fueron padres del entonces contrayente, marinero Andreu Saleta quien desposó, el 17 de enero de 1754, a Teresa Bruguera, hija de Francisco Bruguera y Theresa Riera.

Continuando con nuestra relación, de la lectura del libro sexto de bautismos (1738-1762) partida Núm. 70, fol. 342 vo-343 ro, se colige que este Andreu Saleta y su consorte Teresa Bruguera fueron padres de Manuel Andreu Saleta, bautizado a 21 de junio de 1759 por el presbítero Jaume Colomer. Asimismo, sabemos que heredó el oficio del progenitor y tomó por esposa a Ignes Roig, natural de Granollers, hija de Josef Roig y Teresa Casales. Lamentablemente, los esfuerzos por profundizar en las raíces de estos Roig granollerics han sido estériles, sobre todo porque los repositorios de este típico poblado vallesano ardieron bajo las tendenciosas llamas de la guerra civil española.

Pues bien, el matrimonio de Andreu Saleta e Ignes Roig tuvo por hijos a: Pera, Andreu, Ignes, Delfi Josep y, finalmente, a Raimunda. Los cuatro primeros bautizos se celebraron en Arenys; el último, en cambio, en la parroquia barcelonense de los Santos Justo y Pastor.

En vista de todo lo anterior, las investigaciones apuntan a que nuestro protagonista, el carpintero de ribera José Saleta, quien maridó con la ceutí María Antonia Pichardo y Pró, hija de Domingo Pichardo y María Dolores Pró es, en efecto, el cuarto de los retoños de Andreu Saleta e Ignes Roig crismado, el 23 de diciembre de 1796, como Delfi Josep María.

Antes de concluir, es preciso dejar constancia de que el primer individuo conocido de la estirpe fue el nombrado Joseph Sala, instalado en Arenys en el primer cuarto del siglo XVIII, procedente del cercano lugar de San Andrés de Llavaneres. Sin duda, sus descendientes fueron los primeros Saleta que desfilaron por los registros de la feligresía areñense, mismos que se empezaron a confeccionar, de manera ininterrumpida, a partir de 1576. Y, aunque desconocemos las razones específicas del cambio, los ejemplares consultados confirman que, con la mudanza, sus descendientes trocaron el apellido original y empezaron a emplear el Saleta que ha sobrevivido hasta hoy entre nosotros. 

En este mismo orden de ideas, hay que recordar que durante el Antiguo Régimen la falta de una nomenclatura específica, capaz de regular el uso de los apellidos, permitió que estos fueran caprichosamente alterados y suprimidos ora por el portador, ora por sus padres, sin que de ello derivaran mayores consecuencias. Esta premisa aplica, tanto para el referido Sala patrilineal, posteriormente reconvertido en Saleta, como para el Roig materno, transmutado en Torres en la documentación eclesiástica alojada en el Arzobispado de Santo Domingo.

Otro dato útil que acude en abono de nuestra tesis, reside en la recurrencia de los nombres escogidos por los Saleta Pichardo para su prole. Así, encontramos a una Inés Francisca, nacida en 1828; a José y a Manuel alumbrados en 1831 y 1833, respectivamente y a un nieto de nombre Andrés, nacido en 1859.

 

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