INSTITUTO DOMINICANO DE GENEALOGÍA, INC.

Cápsulas Genealógicas

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SECCIÓN SABATINA DEL DIARIO HOY

SÁBADO, 13 DE ENERO DEL 2007

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TOPONIMIA Y GENEALOGÍA: LA CIUDAD COLONIAL (2 de 15)

Preparado por Julio Amable González Hernández

 

Hacia el año de 1496 y debido al agobio de diversas enfermedades, el Adelantado Bartolomé Colón, hermano del descubridor, partió de la villa de La Isabela hacia el sur en busca de un lugar donde erigir un nuevo asentamiento, que bien pudo haberse llamado “La Nueva Isabela”.

Después de cruzar toda la isla, el Adelantado llegó a Haina y posteriormente a la ribera del río Ozama, donde el 5 de agosto de 1498 fundó en su margen oriental una villa, la cual se bautizó como Santo Domingo.

En el año de 1502, un poderoso huracán destruyó el caserío que constituía aquel incipiente poblado. Para la época, ya era gobernador el férreo Comendador don Nicolás de Ovando, quien dispuso la reconstrucción de la ciudad en la margen occidental del río Ozama, iniciándose los trabajos con la erección de la fortaleza de Santo Domingo y su Torre del Homenaje.

En unos pocos años, la ciudad tuvo un significativo florecimiento. Se construyeron de piedra los edificios, lo que le imprimía un aspecto un tanto europeo a la renaciente comunidad. En 1508, la villa tuvo su escudo de armas.

Fue su primera calle la “de la Fortaleza”, por encontrarse en ella la fortaleza de la ciudad. Este nombre perduró hasta el 1509, cuando llegó el Segundo Almirante y Virrey don Diego Colón, quien vino acompañado de su noble esposa María de Toledo, sobrina segunda del Rey Fernando El Católico, además de un séquito de gentiles hombres y damas de la nobleza española. Al hospedarse Diego Colón y las damas de compañía en la fortaleza, mientras se construía el alcázar que los alojaría, la calle se bautizó como de “Las Damas”.

Así continuó creciendo y desarrollándose la ciudad como importante enclave del imperio español. Desde Santo Domingo partieron los conquistadores hispanos que ocuparon nuevos territorios en un continente que posteriormente se bautizaría como “América”.

El primer gran revés lo enfrentó la ciudad en 1586, cuando la flota de Francis Drake la ocupó y destruyó parte de ella.

Ya en 1543, se había iniciado la erección de la muralla perimetral que la defendería de un ataque enemigo. Su construcción duró casi 200 años, dándose por cerrada en las primeras décadas del siglo XVIII. La misma estaba conformada por cuatro puertas, La Misericordia, El Conde, La Atarazana y San Diego, y once fortines de defensa.

Aquella muralla enmarcó físicamente la ciudad de Santo Domingo y dentro de ella discurrían todas sus actividades.

Las principales calles de la ciudad intramuros en dirección norte-sur son:

LAS DAMAS: La más antigua e importante de la ciudad ovandina. Ella alberga la Casa de Rodrigo de Bastidas, la de Nicolás de Ovando, la de Francisco Dávila, junto a la capilla adosada que lleva el nombre de Los Remedios, así como el sólido edificio que fue Real Audiencia y residencia de los Capitanes Generales. Igualmente, la casa y el convento de los Jesuitas. Distinguidas familias de la colonia edificaron en esta calle sus casas, entre ellos los Coca, Oviedo, Caminero, Heredia, Infante y Campuzano Polanco.

ISABEL LA CATÓLICA: Su primer nombre fue “del Caño”. En ella se construyó el Palacio de Borgellá, la cárcel y el Mercado, antes Plaza del Contador, ya que frente a dicha plazuela vivía el Contador Real en tiempos de la colonia. Una edificación de mucha relevancia es la Casa del Cordón, la cual originalmente se le atribuyó a la familia Garay. Más adelante se encuentra la iglesia de Santa Bárbara. Esta vía también ostentó el nombre de “Calle del Comercio”, por haberse desarrollado en ella las principales actividades comerciales de la ciudad. Otro detalle importante de dicha calle es que en la casa hoy marcada con el #356 vivió Juan Pablo Duarte y Díez.

ARZOBISPO MERIÑO: Originalmente conocida como calle de las Canteras, por conducir esta a las canteras de las que se sacaba piedra para la construcción de la ciudad. Posteriormente se le conoció como Calle de los Plateros, por encontrarse en ella la Casa de la Moneda, destinada a la fundición, fabricación y acuñación de monedas. En la misma se encuentran el Palacio Consistorial y la fachada de la Catedral Primada de América, así como la Casa de Gorjón, propiedad de Hernando de Gorjón. En la casa #256 nació el prócer febrerista Félix María Del Monte, amigo íntimo de Juan Pablo Duarte. En la casa de dos pisos que hace esquina con la calle Restauración vivió José Díez, tío del Padre de la Patria.

HOSTOS: Originalmente denominada calle del Hospital, por encontrarse en ella el hospital San Nicolás de Bari, fundado por el comendador frey Nicolás de Ovando. En la casa #151 vivieron los hermanos Jacinto y Tomás de la Concha, compañeros de Juan Pablo Duarte y próceres de la Independencia. Tomás fue el novio de Rosa Duarte y Díez. En la casa #62 estuvo el colegio El Dominicano, fundado por María Nicolasa Billini, hermana del filántropo Francisco Xavier Billini Hernández. La casa #154 fue la residencia de la familia Caro.

DUARTE: Corre de la denominada “Cuesta del Vidrio” hasta la Capilla de la Tercera Orden Dominica sobre la calle Padre Billini. Desde época de la colonia se le conocía como “de los Mártires”, en memoria de dos religiosos dominicos que fueron martirizados por Francis Drake. En la casa hoy marcada como #16 vivió el Arzobispo Tomás de Portes e Infante.

19 DE MARZO: Se le conocía como “Calle del Medio”, por cortar la misma la ciudad amurallada en dos partes. Por muchos años se denominó “Calle Del Tapado”, en alusión a la Casa del Tapado, hoy marcada con el #153, ubicada en la esquina de la calle Padre Billini, casa que dio origen a una leyenda en los tiempos de la colonia. En esta calle nació en la casa actual #109 Francisco del Rosario Sánchez, en la #254 Salomé Ureña de Henríquez y en la #208 José Gabriel García.

JOSÉ REYES: Su nombre original fue “Regina”. A la cuesta que tiene esta calle en su segmento norte se le llamaba “Cuesta de San Miguel”, por encontrarse en ella la ermita de San Miguel. En la casa #29 de esta calle vivió la honorable familia Alfonseca Castillo, y en ella fue asesinado Manuel Altagracia Cáceres en 1878, por un desconocido que le disparó desde la calle.

SÁNCHEZ: Antiguamente llamada “de la Cruz”, por haber existido en la esquina de esta calle con la Padre Billini, una cruz encima de una pilastra de mampostería. En la casa, hoy #208 nació en 1816 Ramón Matías Mella.

SANTOMÉ: Originalmente conocida como “San Lázaro”, ya que en ella se encuentran la iglesia y el hospital de leprosos, los cuales llevaban ese mismo nombre. En la casa marcada con el #158 falleció el general José María Cabral.

ESPAILLAT: Su nombre original fue “de los Jerónimos”, probablemente en honor a los padres Jerónimos, quienes gobernaron la isla en 1516.

PALO HINCADO: Última calle de la zona colonial, la cual se denominaba “de San Gil” o “de la Escala Plana”. Sobre ella están la Puerta del Conde y la Puerta de la Misericordia, mudos testigos de relevantes episodios de nuestra historia republicana.

De este a oeste, algunas de las principales calles son:

MERCEDES: Conocida en su origen como calle “del Truco”. Alberga en la casa #1 la Casa de los Jesuitas, la cual fue construida por frey Nicolás de Ovando. Igualmente y marcada con el #3 se encuentra la casa de Juan de Viloria, así como la capilla remanente del hospital de San Nicolás y la iglesia del convento de las Mercedes. En la casa #155, llamada casa de San Pedro, vivió el General Cesáreo Guillermo. En la #204 vivió el General Ulises Heureaux.

LUPERÓN: “Callejón del Guarda Mayor” es el nombre con que se conoció esta calle, la cual pasa por el costado de las ruinas del hospital San Nicolás de Bari. En la casa #54 vivió Ulises Francisco Espaillat. En la casa alta que hace esquina con la calle Hostos, vivió y murió Pedro Santana. En esta calle también vivieron José Núñez de Cáceres, Alejandro Woss y Gil y Fernando Defilló.

SALOMÉ UREÑA: Su primer nombre fue “Callejón de la Cruz”. En la casa #56, en época de la anexión, estaba la Secretaría del Gobierno Superior Civil de la isla de Santo Domingo. 

EL CONDE: Por “Clavijo” se le conoció en los días tempranos de la colonia. Hasta principios del siglo XX, esta calle tuvo hermosas casas coloniales. Con el devenir de los años, modernos edificios invadieron esta vía, convirtiéndola en una arteria totalmente comercial. La casa #54 pertenecía al rico mayorazgo de los Mosquera. En la casa #305 nació en 1841 don Emiliano Tejera.

ARZOBISPO NOUEL: Fue originalmente la calle “de los Nichos”. Se encuentran en dicha calle la capilla de San Andrés y la iglesia del Carmen. En la casa #363 nació en 1835 José Reyes.

PELLERANO ALFAU: Calle peatonal que une las calles Isabel la Católica y Las Damas a la altura de la fortaleza Ozama. Fue originalmente una prolongación de la actual Arzobispo Nouel. La casa #2 fue mansión de cuatro presidentes que allí vivieron: Ramón Cáceres, Eladio Victoria, José Bordas Valdez y Juan Isidro Jimenes. En la esquina con la Isabel la Católica se encuentra la “Casa del Sacramento”, en la cual vivió la ilustre familia Garay, de arraigo colonial.

PADRE BILLINI: Conocida originalmente como calle “de la Universidad”. Aloja el Convento e Iglesia de Santa Clara, el Convento de los Dominicos y el Convento de Regina Angelorum. En la casa #12 vivió el general Luis Ferrand durante la ocupación francesa. En dicha casa vivieron también los presidentes Buenaventura Báez e Ignacio María González. En la llamada “Casa del Tostado” vivió Agustín Franco de Medina. En la casa hoy marcada con el #58 vivió Juan Sánchez Ramírez.

Así, la Ciudad Colonial de Santo Domingo, con una superficie de 1.3 kilómetros cuadrados, fue por casi 400 años la ciudad capital del país. Sólo después, sus habitantes iniciaron la salida y ocupación de otros terrenos fuera de una muralla que por siglos les brindó protección y seguridad.

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