INSTITUTO DOMINICANO DE GENEALOGÍA, INC.

Cápsulas Genealógicas

en

  Juan Pablo Duarte Díez - Padre de la Patria

SECCIÓN SABATINA DEL DIARIO HOY

SÁBADO, 19 DE ENERO DEL 2008

|<< INICIO<< AUTOR< ANTERIORCALENDARIOPOSTERIOR >AUTOR >>INDICE >>|

 

¿DESCENDIENTES DE LA ESTIRPE DE DUARTE?

Preparado por Edwin Rafael Espinal Hernández

 

Luis Padilla D’Onis fue un autor puertorriqueño que en 1955 escribió la obra “Galería de dominicanos ilustres - Juan Pablo Duarte y sus descendientes”, publicada en una primera edición en 1992 por Raimundo Tirado C. y en la que desarrolla la tesis de que el Padre de la Patria procreó hijos, dos con su prima Vicenta Díez María del Carmen Sandalia y Sinforosa y uno en Venezuela con Marcela Mercedes Duarte, Juan Pablo Duarte hijo. Vicenta Díez presuntamente trastocó tanto su identidad como la suya, llamándose Juan Sotero Duarte y Vicenta Díaz (op. cit., p.45), mientras que el hijo venezolano nunca fue reconocido (op. cit., p.148).   

Al margen de esta discutida hipótesis, Padilla refiere además que los Duarte de La Bajada de San Francisco de Macorís son parientes colaterales del fundador de la República, consignando que descienden presuntamente de un hijo de Vicente Celestino Duarte de Beger, Tiburcio Duarte (op. cit., p.189). Padilla hace coincidir la persona de Vicente Celestino Duarte de Beger con un Celestino Duarte mencionado por Gregorio Luperón en sus “Notas autobiográficas”, cuya referencia específica transcribe Raymundo Tirado, en la nota 1 de la página 27 de la misma.  

De su lado, Leonor De Ayala G. Duarte, en su breve trabajo “Juan Pablo Duarte y Diez Fundador de la República Dominicana Datos inéditos para la historia de Europa y América” (Editions Manré, España, sin fecha de edición), dice en su página 27, que por transmisión oral, de padres a hijos, queda constancia (según corroboraron los parientes de Pedro Duarte Maña) de que Juan José Duarte y otros dos hermanos pasaron a tierra dominicana”, anotando al pie que estos hermanos, tíos de Juan Pablo Duarte, “se habían instalado en San Francisco de Macorís”.

Los contrastes resaltan entre ambos autores. Mientras Padilla D’Onis dice que los Duarte de San Francisco de Macorís descienden del hijo de un hermano de Juan Pablo Duarte, De Ayala deja sugerido que esa familia desciende no de un tío del patricio, sino de dos, sin indicar nombres. Al mismo tiempo, en tanto Padilla D’Onis rabiosamente defiende el De Beger como segundo apellido del progenitor y tío de Juan Pablo Duarte (op. cit., p.28-29) y Bergera como su lugar de origen (op. cit., p.30), De Ayala se suma a los que entienden que el patronímico es Rodríguez y Vejer de la Frontera su lugar de nacimiento (op.cit., p.41).

Ni Padilla ni De Ayala fundan sus afirmaciones sobre los hermanos Duarte Rodríguez o De Beger  y Tiburcio Duarte ni ofrecen fuente alguna para su comprobación. Y aún más, llama la atención que Luperón, tan prolijo en detalles en sus Notas, olvidara referir que Celestino Duarte era tío del fundador de la República, citándolo apenas como un simple “comisario pagador de la tropa” (Padilla, op. cit., p.27, nota 1).

Si bien Padilla D’Onis y De Ayala indican que los Duarte francomacorisanos son parientes de Juan Pablo Duarte, resulta que su criterio contradice el de estos, pues según este autor, el presunto hermano del patricio tronco de los Duarte nordestanos se llamaba Vicente Celestino, y según aparece en la entrevista que les hiciera Ángela Peña a los señores Ismael, Augusto y Miriam Duarte Camilo y José Pilía Moreno Duarte, publicada en el periódico Hoy en fecha 20 de enero de 2007 (“Descendientes de la familia de Juan Pablo Duarte), ellos dicen descender de un supuesto hermano nombrado Dionisio Duarte, quien arribó al país con sus hermanos Manuel y Juan José, radicándose en La Bajada por persecuciones políticas. Pero Padilla D’ Onis dice que quien se refugió en La Bajada, durante el segundo gobierno de Santana, dejando allí descendencia, fue Tiburcio Duarte, hijo de Vicente Celestino Duarte de Beger (op. cit., p.189). ¿A quién creer entonces? ¿Cuántos eran los Duarte De Beger o Duarte Rodríguez? ¿Tres o cuatro? ¿De quién descienden por fin los Duarte de San Francisco de Macorís? Pretenderse parientes de Juan Pablo Duarte a partir de testimonios contradictorios resulta desconcertante.

La prueba de la filiación, como ha juzgado la Suprema Corte de Justicia, está sujeta a las regulaciones del  Código Civil, el cual exige para ello la presentación de los actos del Estado Civil correspondientes, emanados del oficial público competente para expedir dichos documentos (Cas.25 febrero 1998, B.J. 1047, p.447). Es así como los actos del Estado Civil permiten establecer los vínculos de consanguinidad entre personas pertenecientes a una o varias generaciones. Con la correlación entre actas de nacimiento, matrimonio y defunción, es posible determinar sus grados de parentesco y su relación directa o colateral y, consecuentemente, establecer su genealogía. Hasta la fecha, los pretendidos parientes francomacorisanos de Duarte no han presentado uno solo de dichos actos, que permita establecer que Dionisio Duarte era tío de Juan Pablo Duarte Díez.

La estructuración secuencial de actos del Estado Civil, a partir de las informaciones contenidas en los mismos, dota a una investigación genealógica de la fiabilidad que no puede otorgarle la tradición oral, muchas veces distorsionada cuando se trata de ancestros muy lejanos, especialmente porque dichos actos tienen un carácter irrefragable hasta su inscripción en falsedad.

Es de aquí que en una investigación genealógica se prefiera el dato documental antes que el oral: quien pretenda vincularse a un sujeto como descendiente directo o colateral de un personaje del pasado, debe fundarse, ante todo, en la información provista por los registros civiles.

Valerse de la prueba documental como primera ratio tiene sus temperamentos en nuestro medio, dado el deterioro que acusan los asientos registrales civiles más antiguos. Al respecto, nuestro más alto tribunal ha reconocido que “si el parentesco que se invoca es lejano sería imposible a menudo establecer una genealogía por la producción regular y no interrumpida de todas las actas del estado civil” (Cas.28 marzo 1958, B.J.572, p.691).

Pese a esta dificultad y dado que no es el objeto de un debate judicial, la prueba de la filiación en el caso que nos ocupa resulta libre, siendo administrable por documentos públicos o privados y también por testimonios, al tenor del Art.46 del Código Civil (Cas.25 febrero 1998, B.J. 1047, p.447). Así las cosas, de manera alternativa, este Instituto recurrió a la fuente de los archivos eclesiásticos para sustentar las conclusiones vertidas en su cápsula genealógica publicada en el suplemento Areíto del periódico Hoy el 28 de abril de 2007 (“Los Duarte francomacorisanos y los Duarte del patricio: un parentesco inexistente”).

Particularmente nos decidimos por las dispensas, autorizaciones dadas por la máxima autoridad eclesiástica para la celebración del matrimonio entre contrayentes consanguíneos, por ser documentos que resultan herramientas de gran importancia. Su valor radica en que la información que figura en los informativos testimoniales promovidos por los novios sobre sus ancestros comunes se remonta en ocasiones hasta tres y cuatro generaciones atrás, de manera que pueden obtenerse referencias familiares incluso del siglo XVIII, época de la cual no se conservan muchos archivos civiles.

Dionisio Duarte, ascendiente de los Duarte del Jaya, como resulta de la compulsa de las dispensas de Manuel Duarte y Eugenia Vélez (1846), Aniceto Duarte y Gregoria Duarte (1860) y Máximo Duarte y Carlita Duarte (1869), tal y como expresáramos en la cápsula genealógica citada, resulta ser hijo de Pedro Duarte y nieto de Manuel Duarte, a los que aplicando la constante genealógica que marca aproximadamente en veinticinco años una generación, nacieron alrededor de 1797, 1772 y 1747, mucho antes de que el padre del fundador de la nacionalidad dominicana enrumbase hacia América.

Nuestra investigación evidenció que la familia Duarte oriunda de La Bajada no pertenece a la estirpe de Juan Pablo Duarte Díez: radicaba ya en el nordeste en las postrimerías del siglo XVIII.

Es de derecho que sólo el que demuestre su calidad puede ser considerado como parte de una sucesión. El presunto parentesco de los Duarte francomacorisanos con Juan Pablo Duarte no puede reputarse como verídico hasta tanto sus promotores aporten las pruebas fehacientes que lo avalen.

 

|<< INICIO<< AUTOR< ANTERIORCALENDARIOPOSTERIOR >AUTOR >>INDICE >>|