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Cápsulas Genealógicas

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SECCIÓN SABATINA DEL DIARIO Hoy

SÁBADO, 23 DE FEBRERO DEL 2013

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FAMILIARIDAD, CONSANGUINIDAD Y FRATERNIDAD EN EL MOVIMIENTO INDEPENDENDISTA (1 de 2)

Preparado por Edwin Rafael Espinal Hernández

 

 

Familiaridad, consanguinidad y fraternidad en el movimiento independentista

 

El proceso de la Independencia Nacional ha sido enfocado desde múltiples vertientes, pero hasta ahora ningún autor se ha detenido a establecer la incidencia que tuvieron las redes familiares en su génesis. Es interesante observar como entre varias figuras febreristas existieron vínculos en diversos grados, los que determinaron sin dudas su participación en aquella gesta. La familiaridad marca incluso el propio inicio de la gestación del movimiento de separación de Haití, pues el nacimiento de la sociedad La Trinitaria, el 16 de julio de 1838, tiene lugar en la casa de Chepita Pérez de La Paz, madre de uno de sus fundadores, Juan Isidro Pérez.

 

Los trinitarios formaban parte de la primera generación de criollos nacidos en la ciudad de Santo Domingo en el siglo XIX y eran por tanto contemporáneos. Como conciudadanos eran de igual manera conocidos mutuamente. Por ejemplo, Duarte y Serra figuraron como testigos en 1833 en la boda de José María Caro e Isabel de Jesús. Bajo esa misma calidad en dicha boda aparece Wenceslao de la Concha, posteriormente adepto a la causa independentista y uno de cuyos hermanos, Tomás de la Concha, fue prometido de Francisca, hermana de Juan Pablo Duarte y compadre de Juan Isidro Pérez. En 1835, Duarte y Wenceslao de la Concha también fueron testigos de la boda de Fernando J. Gómez y María Guadalupe Alfau Bustamante, hermana de Felipe Alfau Bustamante. Del mismo modo, Duarte y Juan Isidro Pérez fueron testigos del matrimonio de otro hermano de Felipe, Antonio Abad Alfau Bustamante, con Rosario Guillén en 1836. El ya mencionado Felipe Alfau Bustamante sirvió como apoderado de Vicente Celestino Duarte, mientras que su padre, Julián Alfau Páez, fue testigo en el testamento de Juan José Duarte, padre del Fundador de la República.

 

Duarte era compadre de por lo menos tres de sus compañeros trinitarios. En 1841 bautizó a Petronila Ruiz, hija de Félix María Ruiz y en 1842 declaró el nacimiento y bautizó a Aurelia Pina, hija de Pedro Alejandrino Pina, de quien era doblemente compadre, pues también había bautizado a otro de sus hijos, Juan Pablo Pina. Del mismo modo, fue testigo de la boda de Juan Nepomuceno Ravelo con María Altagracia Abréu en 1842 y padrino de su hija Florentina Ravelo Font en 1839. Duarte también era compadre de los esposos Francisco Saviñón Pereyra y Águeda Bona Hernández, hermana de Concepción Bona Hernández y prima hermana de Pedro Alejandrino Pina.

 

Es probable que Duarte conociera a algunos de sus compañeros de La Trinitaria y a comunicados de la misma en las tenidas de la logia Constante Unión No.8, fundada en 1822 y a la que pertenecía para junio de 1843. En efecto, para ese mismo año de 1843, también pertenecían a ella Félix María Ruiz, Felipe Alfau y Juan Nepomuceno Ravelo. Cabe señalar que uno de sus fundadores fue Pedro de Castro y Castro, firmante del Manifiesto del 16 de enero y tío materno de los hermanos José Joaquín, Gabino y Eusebio Puello de Castro. Tomás Bobadilla, autor del Manifiesto del 16 de enero de 1844 y primer presidente de la Junta Central Gubernativa, bien pudo haber conocido los planes nacionalistas de Duarte en esas reuniones, en su condición de fundador y Venerable Maestro de dicha logia, calidad que también pudo gravitar en la decisión de Matías Ramón Mella de integrarlo a la causa. Al mismo tiempo, de establecerse que a la misma pertenecieran oficiales haitianos, podría elucubrarse que los lazos fraternales que los unían a sus hermanos masones dominicanos y la ascendencia de Bobadilla incidirían acaso en la capitulación y la entrega pacífica de la plaza de Santo Domingo el 28 de febrero de 1844.  

 

No caben dudas que las relaciones amistosas, sentimentales y sacramentales fueron la base inicial para la integración de amigos y familiares a la causa. De esos nuevos miembros, los tres primeros “comunicados” fueron Vicente Celestino Duarte, Matías Ramón Mella y Francisco del Rosario Sánchez. De ellos, Vicente Celestino Duarte era el hermano mayor de Juan Pablo Duarte; Mella tenía viejos vínculos con Juan Isidro Pérez, pues este había sido testigo de su boda en 1836 con María Josefa Brea Hernández, por lo que se presume que fue por su intermedio que conoció los planes conspirativos de Duarte y Sánchez, por su matrimonio con Balbina de Peña en 1849, pasó a ser yerno de Luciano de Peña, en cuya casa se ocultó Duarte en 1843, huyendo de la persecución de Charles Herard. Luciano de Peña estuvo presente la noche del 27 de febrero de 1844 junto a su yerno y la tía de este, María Trinidad Sánchez.

 

Hay que acotar que la familia de Juan Pablo Duarte se integró plenamente a la causa independentista. Sus hermanas fabricaron cartuchos y su hermano Vicente Celestino fue quien impulsó el pronunciamiento de San José de Los Llanos y estuvo junto a su hijo menor Enrique en la Puerta del Conde. Pero no sólo sus hermanos y primos le apoyaron; tres de sus tíos maternos, Mariano, José Acupertino y José Prudencio Diez Jiménez, fueron “patriotas que auxiliaron generosamente a su sobrino Juan Pablo en su obra de redención”. Es más, hasta la segunda novia de Duarte vincula genealógicamente a otros dos patriotas. Prudencia Lluberes Álvarez era hermana del general Félix Mariano Lluberes, quien, de acuerdo con Vetilio Alfau Durán, “cuando apenas contaba diez y siete años, tuvo la honra de servir a la Patria en 1844 bajo las inmediatas órdenes de Duarte”. Por el lado de su madre Prudencia Álvarez, era prima hermana de Manuel de Regla Mota Álvarez, “prócer distinguido de la Separación” y presidente de la República en 1856. 

 

Vale aquí referir como nota llamativa que Félix María Lluberes Saviñón, hijo de Félix Mariano Lluberes Álvarez y Encarnación Saviñón Piñeyro casó con Águeda Antonia Rita Saviñón Bona, su prima hermana, hija de Francisco Saviñón Piñeyro, compadre de Duarte, y de Águeda Bona Hernández, hermana de Concepción Bona.

 

¿Conocería Duarte a su novia Prudencia por intermedio de sus vínculos masónicos? El ya citado Gerónimo Maximiliano Borgellá, quien llegó a ser su hermano masón, figuró como testigo en 1827 del matrimonio de una tía de Prudencia, Francisca Álvarez Fuentes, quien casó entonces con Charles Cousin Pistoche, comandante de la Plaza de Santo Domingo.....

 

De Mella, el segundo de los comunicados, puede decirse que fue uno de los conjurados que más parientes involucró, al extremo de que su familia ha sido denominada con propiedad “la familia procera”. En San Francisco de Macorís conquistó para el movimiento a su tío materno Manuel María Castillo Álvarez, residente en esa ciudad y quien pronunciaría a la capital del Nordeste a favor de la Independencia el 7 de marzo de 1844. Ramón Alberto Ferreras conjetura que quien llevó el mensaje emancipador a Macorís del Norte fue nada menos que un cuñado de Mella, José Nazario Brea Hernández, quien figura entre los firmantes del acta de su pronunciamiento y quien lo acompañara la noche del 27 de febrero de 1844 junto a su suegro José Gertrudis Brea Tejeda y su hermano Ildefonso Mella Castillo, ambos también firmantes del Manifiesto del 16 de enero de ese año.

 

Mella atrajo en Puerto Plata al Pbro. Manuel González Regalado, a Antonio Villanueva y a Pedro Dubocq, último este con quien cuyos vínculos eran tan cercanos que su hija Dominga América María Mella Brea, nacida el 7 de septiembre de 1844, poco menos de un mes después de su destierro, casó con Enrique Dubocq Ranché (1842-1878), hijo mayor de Pedro Dubocq y Eveline Ranché Sorié.

 

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