INSTITUTO DOMINICANO DE GENEALOGÍA, INC.

Cápsulas Genealógicas

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SECCIÓN SABATINA DEL DIARIO HOY

SÁBADO, 30 DE OCTUBRE DEL 2004 

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INMIGRACIÓN ESPAÑOLA A SAN PEDRO DE MACORÍS

Preparado por Julio Amable González Hernández

 

En un país que ya cuenta con varias ciudades rondando el medio milenio de existencia, una comunidad fundada hace sólo 182 años resulta ser “un pueblo joven”. Más aún si consideramos que no fue hasta 1882, o sea hace 124 años, que fue erigida Distrito Marítimo, condición que mantuvo hasta 1907.  O sea, que hace 96 años que a San Pedro de Macorís se le designó común cabecera de la provincia de su mismo nombre.

Estas circunstancias y una serie de factores económicos y geográficos la convirtieron en una receptora de diversas emigraciones, cuyos descendientes directos pueblan hoy en día toda la geografía nacional.

Aun cuando la población de apellidos ya dominicanos por espacio de siglos también concurrieron a su formación y desarrollo, no es menos cierto que la inmigración extranjera fue la que impulsó aquella dinámica ciudad.

Emigrantes de países muy diversos dieron contorno, vida y progreso a la también denominada Sultana del Este.

Entre estos, citamos algunos de los provenientes de las más variadas regiones de España, tanto a final del siglo XIX como a principios del siglo XX.

Juan Amechazurra, de ascendencia vasca, quien vino procedente de Cuba. Instaló el ingenio Angelina.

Juan Serrallés Colón, catalán, instaló el ingenio Puerto Rico y fomentó la cría de ganado.

Juan Alemany Vincens, mallorquín, vino a instalar otro ingenio azucarero, el cual no se concretó. Fue Vicecónsul de España en San Pedro de Macorís.

Pedro Carrión Peñate, nacido en Cuba pero de padres castellanos, destacándose en la industria licorera.

José Armenteros Ferrero, nacido en Fermoselle, provincia de Zamora, región de León. Emigró primero a Cuba y luego a San Pedro de Macorís. Se dedicó al comercio de exportación e importación.

José Serrats Callis, natural de Gerona, Cataluña, instaló una tenería en sociedad con Ricardo Alvarez.

José Antonio Morey Castañeda, mallorquín, descolló en el negocio ferretero y en la hotelería.

Juan Amengual Ribas, natural de Inca, Mallorca, se dedicó al comercio.

Juan Bautista y Andrés Ferrer Morey, quienes vinieron a trabajar con su tío José Antonio Morey Castañeda.

Antonio Casasnovas Bosch, oriundo de Ciudadela, Menorca, incursionó exitosamente en el negocio de las pieles y posteriormente en la de colono azucarero.

Juan y Antonio Barceló Artiles, oriundos de Felanitx, Islas Baleares, quienes se destacaron en diversas actividades económicas.

Jaime y Antonio Gual Ferrer, procedentes de Santa Margarita, Mallorca, quienes descollaron en el terreno de los tejidos y la confección.

Estos inmigrantes emprendedores, al igual que muchos otros más no mencionados aquí, dejaron su impronta en la tierra que los acogió a orillas del Higuamo.


Fuentes Bibliográficas: 

García Arévalo, Manuel; Álvarez Santana, Fermín; Mota Acosta, Julio César; Inoa, Orlando; Javis Luis, Rafael: Presencia Étnica en San Pedro de Macorís, Publicaciones de la UCE, Editora de Colores S.A., Santo Domingo, 2000

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